Abstract:
Las enfermedades zoonóticas representan una amenaza directa para los sistemas de salud pública, generando costos en términos de tratamiento médico, control de brotes y sobrecargando los sistemas de salud. Además, genera importantes pérdidas por sacrificio de ganado y afectación de otros animales domésticos. Ejemplos de cómo estas enfermedades pueden impactar en la salud pública, la salud animal y la vida silvestre han sido los recientes brotes de fiebre amarilla y del virus del Nilo Occidental, que muestran la necesidad de contar con infraestructura y capacidad de diagnóstico para asegurar una vigilancia constante de agentes potencialmente zoonóticos. Las regiones tropicales se encuentran entre las áreas de diversidad natural más extraordinaria con una alta diversidad concomitante de patógenos y, por lo tanto, un alto potencial para la aparición de enfermedades. Este riesgo ha aumentado drásticamente debido a las presiones antropogénicas vinculadas a la sobreexplotación de los recursos naturales y al aumento del cambio de uso del suelo, lo que a su vez aumenta la posibilidad de contacto entre la vida silvestre, los animales domésticos y los humanos.